lunes, 18 de mayo de 2020

MODELOS DE CALIDAD


    El software es una de las herramientas de mayor utilidad en el mejoramiento de procesos en las         organizaciones, con el propósito de contar y ofrecer optimización, eficiencia y satisfacción de       necesidades, razón por la cual este debe contar con criterios que garanticen su calidad.

El concepto de calidad de software, según Pressman (2010) se asocia a la “concordancia con los requisitos funcionales y de rendimiento explícitamente establecidos con los estándares de desarrollo plenamente documentados y con las características implícitas que se espera de todo software desarrollado profesionalmente”.

El término calidad de software se refiere al grado de desempeño de las principales características con las que debe cumplir un sistema computacional durante su ciclo de vida, dichas características de cierta manera garantizan que el cliente cuente con un sistema confiable, lo cual aumenta su satisfacción frente a la funcionalidad y eficiencia del sistema construido.


La calidad frente a la evaluación de un software ha sido desde siempre un motivo de estudio a partir del cual se han generado unos estándares y también los denominados modelos de calidad.

En el ámbito de la construcción de software, el modelo de calidad debe permitir evaluar el sistema, bien sea cualitativa o cuantitativamente, y de acuerdo con esta evaluación la organización podrá proponer e implementar estrategias que permitan la mejora del proceso dentro de las etapas de análisis, diseño, desarrollo y pruebas del software.

Así mismo, los modelos de calidad de software se clasifican de acuerdo con el enfoque de evaluación, ya sea a nivel de proceso, producto o calidad en uso.

A nivel de proceso, el software debe llevar a cabo un control y seguimiento de los aspectos de calidad con el propósito de evitar riesgos y ofrecer un soporte continuo para garantizar así un óptimo nivel de cumplimiento de los factores de calidad.

 A nivel de producto, la principal finalidad del modelo de calidad es especificar y evaluar el cumplimiento de criterios del producto, para lo cual se aplican medidas internas y/o medidas externas (Bevan, 2010).

A nivel de uso, la calidad se define como el “conjunto de atributos relacionados con la aceptación por parte del usuario final y seguridad”, y está basada en la eficacia, productividad, seguridad y satisfacción, según ISO/IEC 9126.

 

Las empresas deben propender por hacer uso de estándares o modelos siempre con el firme propósito de buscar la calidad. Lo importante es que aquellas que deciden implantar modelos o estándares de calidad, tienen como objetivo fundamental desarrollar de manera sistemática productos, bienes y/o servicios de mejor calidad y que cumplan con las necesidades y expectativas de sus clientes.







Dentro de los diferentes modelos para evaluar un software se encuentran modelos a nivel de proceso y modelos a nivel de producto:

Modelos a nivel de Proceso

Bootstrap: Metodología de evaluación que permite la mejora de procesos a partir de seis actividades básicas: Examinar la necesidad, Iniciar proceso de mejora, preparación y dirección de la evaluación, análisis de resultados, implantación y finalización de mejoras (Herrera, 2012).

CMMI (Capability Maturity Model Integration): Es de los modelos más utilizados en las empresas de construcción de software, con el propósito de verificar el cumplimiento de estándares de calidad a partir de la medición con niveles de madurez. Este modelo se representa de dos maneras: escalonada y continua, donde el modelo escalonado está dirigido al software y permite clasificar las organizaciones en cinco tipos de nivel establecidos: Inicial, gestionado, definido, gestionado cuantitativamente y en optimización; y por su parte el modelo continuo se enfoca al análisis de la capacidad de cada proceso inmerso en las áreas de la ingeniería de sistemas y lo clasifica en uno de los siguientes seis niveles: Incompleto (0), ejecutado (1), gestionado (2), definido (3), cuantitativamente gestionado (4) y en optimización (5) (Petrie, 2009).

Dromey: Es un modelo adaptable a evaluar varias etapas del proceso de desarrollo como levantamiento de requisitos, diseño e implementación. Se estructura con características y subcaracterísticas de calidad; propone tres modelos distintos para cada etapa de construcción del producto: modelo de requerimientos, modelo de diseño y modelo de calidad de la implementación, a partir de la evaluación establecida en cinco etapas, para características como: eficiencia, confiabilidad, mantenibilidad, portabilidad, facilidad de uso y funcionalidad (Scalone, 2006).

Cobit 4.0: Se caracteriza por ser orientado a negocios y proceso, además de ser basado en controles, trabaja con siete criterios de información que son definidos como requerimientos de control del negocio: efectividad, eficiencia, confidencialidad, integridad, disponibilidad, cumplimiento y confiabilidad (Guerrero, 2006).

Modelos a nivel de Producto

McCall: Uno de los modelos pioneros en la evaluación de la calidad de software, tiene tres etapas definidas: factores, criterios y métricas. Los once criterios base, son: Exactitud, confiabilidad, eficiencia, integridad, usabilidad, mantenibilidad, testeabilidad, flexibilidad, portabilidad, reusabilidad e interoperabilidad (Khosravi, 2004).

Boehm: Es un modelo incremental, dividido en regiones de tareas y estas a su vez en conjuntos de tareas, las cuales se ajustan a la cantidad de iteraciones que el equipo defina, y cada iteración se divide en cuatro sectores: planeación, análisis de riesgo, ingeniería y evaluación (Velazco, 2016).

 FURPS: Modelo desarrollado por Hewlett-Packard, cuyo nombre proviene de los criterios que evalúa: Funcionalidad, usabilidad, confiabilidad (reliability), desempeño (performance) y soportabilidad (Soto, 2015).

 GILB: Modelo de calidad que orienta la evaluación de software a partir de los atributos: Capacidad de trabajo, adaptabilidad, disponibilidad y utilizabilidad, los cuales se dividen en subatributos, de tal manera que sirva de apoyo a la gestión de proyectos, y proporcione una guía para solucionar problemas y detectar riesgos (Khosravi, 2004).


Referencias Bibliográficas

CALLEJAS-CUERVO, Mauro ; ALARCÓN-ALDANA, Andrea Catherine; ÁLVAREZ-CARREÑO, Ana María. Modelos de calidad del software, un estado del arte. En: Entramado. Enero - Junio, 2017. vol. 13, no. 1, p. 236-250, http://dx.doi.org/10.18041/entramado.2017v13n1.25125.

 

Chinchilla, Z. (2016), Libro Electrónico Multimedia: Modelos de Calidad Capítulo   2. (CVUDES).

 

NAVA, E. E. (18 de Noviembre de 2016). Gestión de calidad de software. Obtenido de https://www.youtube.com/watch?v=6YorGTJmLA4


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